Pharrell abre la semana de la moda con una cascada artificial y cuarenta grados
Las modelos caminaban sobre arena con tablas de surf; el público se abanicaba y sudaba: a las nueve de la noche en París se superaban los treinta grados. Ese día la Torre Eiffel cerró.
Pharrell Williams ha puesto como fondo de la colección primavera-verano 2027 de Louis Vuitton una gigantesca cascada artificial, y con ella ha abierto la semana de la moda de París justo cuando un calor récord paralizaba buena parte de Francia.
En la pasarela, una mezcla ecléctica de denim, sudaderas con capucha y chaquetas llamativas; las modelos avanzaban sobre arena, unas con tablas de surf, otras con diminutos bolsos de monograma.
La colección se apoya con fuerza en la cultura estadounidense del surf y el skate. En muchos de los looks aparecen zapatillas bajas cuya silueta, suela blanca de goma y cordonera recuerdan abiertamente a las californianas Vans.
El público y el personal lo pasaron visiblemente mal: el desfile se celebró al aire libre junto a la Cité Universitaire, el enorme complejo de residencias estudiantiles del sur de París, y hacia las nueve de la noche la temperatura seguía muy por encima de los treinta grados.
Ese día buena parte del oeste y el centro de Francia, incluida la capital, vivía con cuarenta grados y monumentos turísticos como la Torre Eiffel cerraban. Los desfiles, sin embargo, no se cancelaron, aunque algunas firmas, entre ellas Dior y Rick Owens, trasladaron sus pases a la mañana. Louis Vuitton, según un portavoz de la marca, aumentó las reservas de agua y añadió pausas para mejorar las condiciones de trabajo en el recinto.
Entre las piezas más clásicas de la colección hay jerséis con refuerzos de piel, trajes y abrigos en verde oscuro.
Tras la semana masculina, en París arranca la de alta costura, a partir del 6 de julio. Uno de los momentos más esperados allí: el primer desfile de alta costura de Pierpaolo Piccioli para Balenciaga.