Carven ficha a un diseñador de Saint Laurent y vuelve a intentar resucitar
Kai Nesselrath ha pasado diez años en Saint Laurent, hasta llegar a diseñador jefe de las colecciones de mujer. Ahora hereda una casa que en veinte años ha cambiado seis veces de director creativo y ha pasado por una quiebra.
Carven ha nombrado a Kai Nesselrath director de diseño. Sustituye a Marc Thomas, que dejó la casa francesa en abril. Nesselrath presentará su colección de debut en la semana de la moda de París primavera-verano 2027, en octubre.
«La mirada de una nueva generación sobre el mundo es hoy especialmente importante —ha declarado Shauna Tao, consejera delegada de Carven, que pertenece al grupo chino ICCF—. La esencia de Carven es el espíritu fresco y audaz de su creadora, y creemos que Kai está en una posición única para interpretarlo y expresarlo».
Nesselrath nació y creció en Roma, se licenció en el Polimoda de Florencia en 2015, pasó por Chanel y después dedicó casi diez años a Saint Laurent, donde llegó a diseñador jefe de las colecciones de mujer.
La herencia que recibe no es sencilla. A principios de 2018 la compañía se declaró en quiebra y fue comprada por el grupo chino Icicle, más tarde rebautizado como ICCF Group. El baile creativo también impresiona: Guillaume Henry dirigió la casa de 2009 a 2014, le siguieron los codirectores creativos Alexis Martial y Adrien Caillaudaud (que se fueron en 2016) y después Serge Ruffieux, que abandonó la casa en 2018 tras tres temporadas. De febrero de 2023 a diciembre de 2024 la directora creativa fue Louise Trotter, que se marchó a Bottega Veneta. En marzo de 2025 ocupó su puesto Marc Thomas, con el título de director de diseño.
«El nombramiento de Kai es un paso importante en el renacimiento de Carven iniciado en 2023 —señala la casa en su comunicado—. La ambición es reconectar con la visión fundacional de 1945: un enfoque de la moda claramente francés e inclusivo, construido sobre una creatividad sin concesiones, la calidad del producto y la conexión con la vida contemporánea».
«Me alegra unirme a Carven, con ligereza y optimismo —dijo el propio Nesselrath—. Me gustan la ropa, los espacios y las conversaciones en los que se puede respirar. Para mí es un honor mantener vivos los valores de madame Carven».