Plumas, flores y plisados dramáticos: lo que se vio en la semana de la alta costura de París
Siluetas escultóricas, vestidos que centellean y bordados que consumen cientos de horas. Los principales looks de la semana, en una sola selección.
La semana de la alta costura de París es el único lugar donde la ropa se sigue haciendo sin pensar en la tirada. Cada pieza existe en un solo ejemplar y se cose a mano. Esta temporada los diseñadores enviaron a la pasarela siluetas escultóricas, vestidos que centellean y bordados de una densidad tal que es más fácil contarlos en horas que en metros. Tres temas recorrieron toda la semana: el plisado dramático, el acabado en plumas y los motivos tomados directamente de la naturaleza.
Chanel, bajo la dirección de Matthieu Blazy, es el gran foco de la temporada. La casa presenta por primera vez en décadas alta costura con una nueva firma, y la atención a cada salida es máxima.
El trabajo con el volumen es aquello para lo que existe la alta costura: un pliegue que mantiene la forma sin estructura interna exige otro tejido, otra técnica y otro número de manos.
Elie Saab se mantiene fiel a sí mismo: vestidos de noche en los que lo principal es la luz. Aquí las superficies bordadas no funcionan como decoración, sino como una forma de gobernar cómo el tejido atrapa y devuelve el brillo al moverse.
Es uno de esos casos en los que la fotografía no lo transmite todo: la mitad del efecto solo se revela con el paso de la modelo por la pasarela.
Manish Malhotra llevó a París su colección de alta costura de otoño-invierno 2026/27: la escuela india del bordado en formato couture.
Precisamente este segmento, el bordado a mano y el trabajo con el textil, se ha convertido hoy en uno de los principales focos de interés de toda la industria. Y en la pasarela se ve mejor que en cualquier informe.