Ni siquiera Hermès aguantó: menos 14 % en una mañana y el peor nivel desde enero de 2023
Las ventas en los centros comerciales de lujo de Dubái se desplomaron un 40 % en marzo. «Enero y febrero, crecimiento de dos dígitos. Y luego marzo, un frenazo en seco».
Hermès encabezó el desplome de los valores del lujo: unas ventas flojas mostraron que la guerra en Irán presiona tanto la demanda de Oriente Medio como el turismo en Europa. Las esperanzas de reactivación del sector se llevaron un golpe.
Los títulos del fabricante del bolso Birkin llegaron a caer un 14 % al inicio de la sesión, hasta su mínimo desde enero de 2023, y después recuperaron algo: a las 8:50 GMT perdían un 9 %. En lo que va de año las pérdidas alcanzan el 24 %. Las acciones de Kering cayeron ese mismo día más de un 9 % tras informar del impacto de la guerra sobre el gasto, en línea con la valoración de LVMH, que el lunes habló de una fuerte desaceleración en la región. La volatilidad de los valores del lujo se agravó además porque los hedge funds han aumentado sus posiciones en el sector.
Hermès, que controla con esmero su producción y sus ventas en aras de la exclusividad, ha sido el actor más resistente en la larga caída del sector, pero tampoco ha quedado a salvo. Las ventas del primer trimestre —bolsos, pañuelos de seda, perfumería— crecieron un 5,6 % a tipo de cambio constante, por debajo del consenso de Visible Alpha, del 7,1 %. Los analistas de Deutsche Bank señalaron que, con una subida de precios del 6 % a comienzos de año, eso significa «crecimiento orgánico nulo en volumen»: no se vendieron más piezas.
Según el director financiero, Eric du Halgouët, el conflicto restó 1,5 puntos porcentuales al crecimiento trimestral de las ventas. En Oriente Medio las ventas cayeron un 6 % a tipo de cambio constante, hasta 160 millones de euros frente a los 185 millones de un año antes. «Tuvimos un crecimiento muy bueno, de dos dígitos, en enero y febrero, y luego marzo fue un frenazo en seco», dijo, y añadió que las ventas en los centros comerciales de lujo de Dubái y de otros hubs del Golfo se hundieron un 40 % en marzo. Con todo, Oriente Medio supone apenas el 4,4 % de las ventas, aunque el año pasado fue la región de mayor crecimiento de Hermès. El efecto sobre la rentabilidad es por ahora «poco significativo»: «Todo dependerá de si esto se prolonga un mes o dos más… Si la historia dura dos meses, creo que podremos absorber el impacto sin mayores dificultades».
Otro quebradero de cabeza es el euro fuerte. Le restó a Hermès 290 millones de euros de facturación en el trimestre, de modo que las ventas declaradas bajaron un 1 %, hasta 4.070 millones de euros frente a los 4.130 millones de un año antes.
La casa, que atiende a los ultrarricos con bolsos de más de 10.000 dólares, señaló que la caída del turismo golpeó las ventas en las tiendas en concesión de los aeropuertos y en Oriente Medio, y también en Francia, Reino Unido, Italia y Suiza, donde los clientes del Golfo son un motor clave. En Francia, donde según du Halgouët más del 50 % de las ventas corresponde a turistas, los ingresos bajaron un 2,8 %. En Asia, la mayor región para Hermès, el crecimiento fue de solo el 3,5 % a tipo de cambio constante: las interrupciones del tráfico aéreo afectaron a las tiendas, sobre todo en Singapur y Tailandia.
El punto positivo es Estados Unidos: allí las ventas a tipo de cambio constante crecieron un 17,2 %.